
Tenía intenciones de escribir algo, aquí… pero no. Este año se ha llevado a tantos símbolos de mis recuerdos felices. Supongo que es hora de crecer. No sé. Dejemos el ego para un momento que nu sea el de llorar.
… y yo… pensando en lo mal que debe andar Don Inodoro… se lo llevo Tata Dios Mendieta, debe haber fiesta en el cielo, cosa divina, que haya existido, ¡Canejo! ¡Qué bueno que existió!
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Retrató con brillantez la realidad en dibujos y cuentos
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Homenaje

Porque la gente que regaló tanto humor, tan buenos momentos, tantas palabras, no se muere nunca verdad??? Y lo van a seguir leyendo y lo leerán los que todavía no nacieron y todos reirán y será gracias a él.
Viernes 19 de noviembre de 2004
Noticias | Archivo | Viernes 19 de noviembre de 2004 | Cultura | Nota
En el III Congreso Internacional de la Lengua
Fontanarrosa y su defensa de las malas palabras
El dibujante participó del debate por la internacionalización del español y reclamó una amnistía para las palabrotas
Fontanarrosa dio hoy el toque de color al Congreso, al desarrollar una divertidísima disertación sobre las malas palabras, para las que reclamó “una amnistía” y pidió que “cuidemos de ellas, integrémoslas al lenguaje, porque las vamos a necesitar”.“Este es un ámbito más que apropiado para plantearse ¿por qué son malas palabras? ¿Le pegan a las otras palabras? ¿Son de mala calidad, y cuando uno las pronuncia se deterioran? ¿Quién las define como malas palabras?”, se preguntó el rosarino durante la mesa redonda.“Tal vez sean como esos villanos que al principio eran buenos pero la sociedad los hizo malos. Tal vez, al marginarlas las convertimos en malas. En alguna época se les decía palabrotas, lo cual no deja de ser un reconocimiento. Las malas palabras reflejan una expresividad y una fuerza que difícilmente las haga intrascendentes. He escrito algo, pero no me alcanzo para que la memoria me dictara que tenía que traer los lentes”, bromeó, para justificar su cuidada improvisación.“No sé quién define lo que es vulgar y lo que no es vulgar. Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Soy fundamentalmente un dibujante, con lo cual más de uno se preguntará ´qué hace este muchacho en esta mesa´. Hay palabras de las denominadas malas palabras que son irreemplazables, por sonoridad, por fuerza y por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta o sonsa que es un pelotudo. El secreto de la palabra pelotudo. ya universalizada -no sé si ya está en el Diccionario Panhispánico de Dudas- podría referirse a un utilero de fútbol. El secreto y la fuerza está en la letra ´t´”, prosiguió.Fontanarrosa advirtió por otra parte “la triste función de los puntos suspensivos” para reemplazar términos soeces.
“Atendamos estas condiciones terapéuticas de las malas palabras, que sirven para descargarse. Pido una amnistía para ellas, vivamos una Navidad sin malas palabras, y cuidemos de ellas, porque las vamos a necesitar”, concluyó.
Fuente: DyN
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que lindo homenaje mad .. . lo vamos a extrañar y a llorarlo, pero de risas –
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